Depende de si tu viaje es de ciudad o de playa, porque Sanlúcar tiene dos ciudades dentro de la misma ciudad y elegir mal aquí arruina la experiencia más que el precio. La primera zona es el casco histórico y el barrio alto: calles estrechas, iglesias, palacios, bodegas, mercado de abastos y tabernas. Es donde se vive Sanlúcar todo el año y donde están tres de nuestras cuatro fichas. Si vienes por gastronomía, patrimonio o simplemente a callejear, esta es tu zona. La contrapartida es real: aparcamiento complicado, muchas calles peatonales y la playa no a un paseo corto.
La segunda zona es La Calzada y Las Piletas, la playa urbana. Aquí tienes paseo marítimo, chiringuitos y arena a pocos metros, y es el escenario de las carreras de caballos de agosto. Encaja con familias que quieren playa sin depender del coche todos los días. A cambio, en agosto es la zona más saturada y la más cara, y fuera de temporada muchos locales cierran.
La tercera es Bajo de Guía y la desembocadura, el Sanlúcar gastronómico por excelencia: marisquerías, vistas al Guadalquivir y salida del barco a Doñana. Es zona de restaurantes, no de vida diaria, así que hay menos supermercado y menos ambiente nocturno.
La cuarta es Bonanza y el acceso a Chipiona: tranquilidad, aparcamiento más fácil y salida rápida hacia el resto de la costa. Es la opción práctica si vienes en coche y te mueves mucho, aunque no tendrás ni casco ni playa a pie.
Nuestra recomendación honesta: tres o cuatro días con foco en comer y callejear, casco histórico. Una semana con niños y plan de playa, La Calzada. Y si usas Sanlúcar como base para recorrer la costa, Bonanza te ahorrará tiempo y aparcamiento.